Eccediciones
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El interior de las novelas

Doc Savage roza la perfección. Él es un prodigio físico y mental, capaz de enfrentarse a cualquier amenaza. No importa cuán letal sea su enemigo. El Hombre de Bronce siempre vence. Sus proezas son ilimitadas, pero hay una que sobresale entre todas ellas, y no tiene nada que ver con luchas encarnizadas o extraños parajes. La mayor hazaña de nuestro héroe es su trayectoria literaria. ¿Cuántos personajes pueden enorgullecerse de haber protagonizado cerca de 200 novelas, casi todas ellas escritas por el mismo autor? Seguramente no encontraremos muchos ejemplos si descontamos a los dos grandes iconos del género pulp: Doc Savage y la Sombra.

Lo que en un principio podría parecer una anomalía literaria nos sirve para entender mejor al personaje. Clark hizo su primera aparición en el Doc Savage Magazine de marzo de 1933. Se trataba de un ejemplar de 128 páginas parcamente ilustrado, con textos a doble columna. Dado el tamaño de la publicación, esos folios eran más que suficientes para considerar que estábamos ante una novela en toda regla. Tras esta primera incursión, Doc volvió a los puntos de venta con una puntualidad envidiable, al menos en sus primeras etapas. Cada tercer viernes del mes, los seguidores de Clark se deleitaban con una nueva aventura. ¿Cómo era eso posible? ¿Qué sistema utilizaba Lester Dent para escribir un libro cada 30 días? Aparte de ciertos tecnicismos en los que ahondaré más adelante, la respuesta nos la encontramos en una fórmula. Y es que Dent usaba siempre el mismo esquema narrativo. Estructuraba sus historias en cuatro partes. En todas ellas introducía un problema diferente que se resolvería al final del libro. También incluía acción a raudales, sobre todo en las obligadas peleas de remate de sección. La cuestión es que el escritor conseguía que los peligros se sumasen sucesivamente, de manera que la tensión siempre iba in crescendo. Además, como Doc “fracasaba” en tres enfrentamientos, la gran batalla final siempre sabía mejor. Este es uno de los motivos por los que Doc Savage siempre está envuelto por un halo de grandeza. Es lo que tiene enfrentarse a lo imposible y vencer. Sea como fuere, no deja de ser curioso que una fórmula literaria consiga tanto. Gracias a ella, Savage realzaba su heroísmo y Dent podía cumplir con sus apretados plazos de entrega. Asimismo, el esquema tenía otra ventaja: como el escritor no necesitaba hilar nuevas estructuras podía centrarse en imaginar situaciones inauditas. A pesar de tener una misma base, los relatos de Clark jamás se repetían. Ni siquiera se asemejaban.

Con todo esto en mente se podría llegar a la conclusión de que ya nos podemos hacer una idea de cómo eran las novelas de Doc Savage. Craso error. Aquí entra en juego el tecnicismo que antes comenté, y es que las hazañas de Clark fueron publicadas en un magazine. Eso significa que los escritos de Dent no ocupaban 128 páginas. La narración principal siempre venía acompañada de relatos cortos, artículos, etc. Curiosamente, fue en estos complementos donde mejor se desarrolló la filosofía de nuestro héroe. En septiembre de 1933, se aprovecharon estas páginas para crear un club de simpatizantes de Doc Savage. Los miembros de esta asociación debían alcanzar una serie de valores que Clark había enunciado en el primer número de Doc Savage Magazine. Sin entrar en muchos detalles, baste decir que para formar parte del club era necesario buscar la perfección física y mental. Eso sí, la publicación no se limitó a crear un modelo a seguir. Más adelante también dio consejos sobre cómo desarrollar musculatura con el “Método Doc Savage de desarrollo físico” y contribuyó a hacer las calles más seguras con el “Método Doc Savage de defensa personal”. En definitiva, los editores de aquella época eran muy conscientes del tipo de lector que consumiría las novelas de Clark y decidieron enfatizar los valores morales – y físicos – del personaje para que sus seguidores obtuvieran una experiencia plena.

También es importante tener en cuenta que Doc Savage Magazine es un producto de su tiempo... ¡y las décadas de los años treinta y cuarenta fueron terribles! No olvidemos que por aquel entonces estalló la Segunda Guerra Mundial. Evidentemente, la publicación evolucionó a pasos de gigante. A mediados de los años treinta, las correrías de Doc Savage eran tan exitosas que se incrementó la longitud de la historia principal: Dent y sus ayudantes podían explayarse a gusto con 70.000 palabras. A inicios de 1939, el stock de papel de la editorial disminuyó, de manera que se optó por reducir la cantidad de páginas de la revista. Eso supuso que la gran narración protagonizada por Clark solo dispusiese de entre 45.000 y 50.000 palabras. En diciembre de aquel mismo año, Doc Savage Magazine se rebajó a la mínima expresión. Sus 114 páginas solo podían albergar los artículos y una aventura de 35.000 palabras. Afortunadamente, estos cambios no fueron para peor. La reducción de tamaño implicó una variación de estilo. Los relatos eran más refinados, menos melodramáticos. Los escritores iban al grano. Se perdieron algunos elementos repetitivos que ni siquiera se echaron en falta. Aun así, eso no evitó que la revista entrase en un pronunciado declive a partir de 1944. Eran tiempos muy duros para los coleccionables. Las reformas se sucedieron. Primero se modificó el formato. El magazine ahora se imprimía en un tamaño más adecuado para llevar en el bolsillo. Poco después se alargaron las cadencias. La publicación pasó de mensual a bimestral. En 1949 incluso llegó a ser cuatrimestral. Esta última modificación marcó el fin de una era. La última etapa duró poco más de cuatro números.

Todas estas alteraciones estaban intrínsecamente ligadas a los acontecimientos de la época. Las ventas disminuían a medida que evolucionaban los gustos y las sensibilidades, aunque las aventuras de Doc casi siempre cumplían con su propio estándar de calidad. A nivel narrativo, Clark se convirtió en el reflejo de su revista. Se puede establecer un paralelismo entre las andanzas de nuestro héroe y la longitud de sus relatos, de la misma manera que se puede relacionar el nivel de ventas del magazine con los hechos más relevantes de aquella era. En la primera etapa, Doc era un aventurero que contaba siempre con la ayuda de sus cinco infatigables aliados. Todos ellos disfrutaban de increíbles correrías alrededor del mundo y utilizaban artilugios a cada cuál más sorprendente. En aquellos momentos, la fama de Doc permitió que Clark fuese creando una organización. En definitiva, en sus historias más extensas, nuestro protagonista disponía de recursos ilimitados. Desgraciadamente, la guerra estalló. Doc no podía ocuparse de sus hazañas como antes y dejó a un lado su faceta de aventurero. Ahora era el administrador de la organización que él mismo había creado. Ya no necesitaba enfrentarse físicamente al peligro. El primer descenso de páginas trajo consigo la pérdida de la violencia gratuita. En 1944, la guerra impregnaba la vida de Doc. Clark dejó de lado los artefactos y en muchas ocasiones trabajaba solo. Nuestro héroe se mostraba frágil y melancólico, como la mismísima sociedad norteamericana. El fin llegó, pero los días de gloria jamás se olvidarían. Tras un merecido descanso, Clark y sus amigos volverían al candelero con una exitosa reedición, nuevas aventuras e incursiones en otros medios. Y es que ese es el sino de Doc Savage: es capaz de vencer a cualquier enemigo, incluso las malas ventas o las cancelaciones.

Enrique Ríos